lunes, 14 de septiembre de 2009

La existencia de Dios

El hombre necesita de Dios, pero esa necesidad no es un argumento riguroso para probar que Dios existe. El hombre podría ser quizá un anhelo frustrado y absurdo.
Si creer en Dios es razonable, esto quiere decir que mi razón puede descubrir, por sí misma, que Dios existe y que se puede revelar. Si yo no pudiera saber esto mediante mi razón, la fe tendría que ser algo irracional, una cuestión de sentimientos.
Hay una serie de verdades, fundamentales para la vida del hombre, que pueden ser demostradas con la simple fuerza de la razón. Por ejemplo, la misma existencia de Dios, la espiritualidad e inmortalidad del alma, nuestra libertad, etc. Pero también es verdad que no todo el mundo tiene tiempo, cabeza, ni ganas, de ponerse a razonar en plan filósofo. Por eso, Dios nos ha revelado también esas verdades, para asegurar que todos podamos conocer con facilidad esos puntos esenciales.

Ahora bien, lo que nos interesa mostrar ahora es que estas cuestiones no son, de por sí, cosas de fe, sino cosas de razón, que podemos conocer con nuestras propias fuerzas humanas. No es estrictamente necesario un razonamiento filosófico riguroso para saber que Dios existe. Que Dios existe es de sentido común. El hombre más normal -si no está afectado por errores culturales, o por sus propios pecados-, mirando simplemente el mundo, llega a la conclusión de que alguien ha tenido que hacer esto.

Si vamos por el desierto y nos encontramos un castillo, no se nos ocurre pensar que lo ha hecho el aire, jugando con la arena. Pensamos que alguien inteligente ha debido diseñar los planos y poner los medios para construirlo. Del mismo modo, al ver la grandeza, la complejidad y la belleza del mundo, nuestra inteligencia nos dice, sin lugar a dudas, que ha de existir un ser supremo, que ha creado ese mundo.

El Universo, nos dicen los físicos, es increíblemente grande. El hombre es la criatura mas importante del universo, pero en comparación con ese universo en el que Dios le ha puesto, es muy pequeño. Una roca de cinco toneladas en un cachito pequeño de la Tierra. pero si se me cae encima..., no soy nada. ¿Qué es esa roca en comparación con un monte entero? Casi nada ¿Y el monte en comparación con la Tierra? Casi nada.

Y lo mismo sucede con la Tierra respecto del Sol. El Sol es una mas de los muchísimos millones de estrellas de nuestra galaxia. Hay un número increíble de galaxias. Y sabemos que sólo conocemos parte del Universo. Cada poco tiempo estamos haciendo nuevos descubrimientos. ¿Como será el Universo real creado por Dios?

Hombre - roca de 5 Tm. - monte - Tierra - Sol - Galaxia - Universo conocido - Universo real. La desproporción es inmensa. Y ese universo así de grande lo crea Dios simplemente con decirlo. Como quien no quiere la cosa. Le basta decidirlo, y el mundo existe simplemente porque Dios así lo quiere. Ese mundo es uno de los muchos mundos que Dios puede crear. Puede crear ilimitadamente, todo lo que quiera. Y sólo con querer, sin hacer ningún esfuerzo.

Dios es muy grande. Asombrosamente grande. Admirablemente grande. De ese Dios es de quien vamos a hablar Y lo primero que vemos es que hay que respetar a Dios. Porque es algo imponente. ¿Qué soy yo en comparación con el tamaño de la Tierra, en comparación con el Universo? ¿Qué soy yo en comparación con Dios? Sólo con pensarlo da risa. Es sorprendente. Veo que no soy nada Y eso que soy la criatura mas importante de la Creación Pero en comparación con Dios, no soy nada. Lo veo. Lo he visto ahora mismo sólo con pararme a pensar un ratito y comparar algunos tamaños.

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