El mundo existe porque Dios lo mira y lo ama. Si yo viera a Dios, aunque fuera de lejos..., me pegaría un susto increíble. Pero es que ni siquiera puedo alejarme de Dios, para alcanzar esa perspectiva que da la distancia. Porque Dios es infinito y me rodea. Está dentro de mí mismo y yo estoy dentro de Él, en una de sus miradas.Nosotros vemos las cosas porque ellas existen, pero ellas existen porque Dios las mira. Ser no es otra cosa que ser conocido, mirado amorosamente por Dios. El mundo está dentro de ese acto de amor que lo crea y le da existencia.
Gracias por haberme creado, Dios mío. No puedo decir otra cosa. No puedo pensar en Ti como desde lejos. Pensar en Ti me ha llevado directamente a hablar contigo. Para darte gracias y sentirme rodeado por tu presencia amorosa. Gracias porque me quieres. Sé que me quieres por la sencilla razón de que existo. Porque he visto que existir consiste en ser conocido y amado por Ti, que eres imponentemente grande y, sin embargo, me haces caso y te preocupas por mí.Belleza y complejidad del mundo. La Creación no sólo es grande, es también asombrosamente bonita. Desde un atardecer hasta la furia de una tempestad, la belleza de las flores, de los animales, de los montes y del mar. Todo, grande o pequeño, es bonito. Y nosotros lo experimentamos. También por contraste con nuestras propias obras. No se puede comparar la belleza de esa increíble planta industrial que es un bosque, con la habitual fealdad de nuestras plantas químicas, con sus tubos, sus chimeneas, sus humos y sus malos olores.Toda la naturaleza es una maravilla, contiene una riqueza insondable de belleza y bondad. Dios es un artista que se ha preocupado de hacernos un mundo bonito y agradable, que no busca la simple eficacia técnica, sino también la belleza. Y sin embargo, las cosas que Dios ha hecho son mucho mas eficaces que las nuestras. Todavía no sabemos reproducir mas que una pequeña parte de los complejísimos procesos que se desarrollan continuamente en la naturaleza. La maravilla del equilibrio ecológico de la naturaleza creada por Dios, combina la eficacia mas asombrosa con la mas impresionante belleza, y eso con total naturalidad y ahorro de energía. Inteligencia y bondad de Dios. La complicación y belleza del mundo nos muestran la infinita inteligencia y bondad de Dios, que lo ha creado como lugar para el hombre. Y en la naturaleza se está muy bien. No hay mas que ver cómo salimos de las ciudades, cuando queremos descansar, para volver a estar rodeados de las cosas que Dios ha hecho directamente. Hemos de estar agradecidos a Dios por este mundo que nos ha preparado. Y cuidar de no estropearlo, sino dominarlo bien, como Él mismo nos ha mandado. Hemos de aprender de Dios, cuando pensemos en construir. El hombre no sólo necesita técnica, sino también belleza y tranquilidad a su alrededor.
Conclusión: Este convencimiento de sentido común sobre la existencia y naturaleza de Dios necesita ser ratificado por un razonamiento científicamente desarrollado, para evitar los posibles errores que cometemos a veces, cuando pensamos simplemente a base de “sentido común”.
Desarrollar estos argumentos exige una técnica filosófica muy elaborada, que no está al alcance de todas las mentes. Una demostración superficial es fácil, pero una demostración que se enfrente con todos los posibles problemas, y los resuelva, es muy difícil de entender.No voy a entrar ahora en ello. Sólo diré, para entendernos, que yo no tengo fe en la existencia de Dios, como no tengo fe en que dos y dos son cuatro (en base diez). Yo no creo, sino que sé que dos y dos son cuatro.Nadie puede pedirme tampoco que me crea que existo. No puedo creérmelo, porque lo sé. Y lo que se sabe, ya no tiene sentido creérselo. Del mismo modo, yo no puedo tener fe en la existencia de Dios, porque ya sé que Dios existe. He llegado a esa conclusión de un modo racional, después de un razonamiento científico que me obliga a aceptar necesariamente la existencia de Dios.Lo mismo podría decirse de la espiritualidad, la inmortalidad o la libertad del alma. Son cuestiones al alcance de la razón, cuestiones en las que yo no tengo fe, sino simple convencimiento racional. Pero son cuestiones difíciles de demostrar. Por eso Dios nos las ha revelado, para evitarnos líos. Pero ahora se nos plantea la cuestión misma de la Revelación divina. ¿Es lógico pensar que Dios se ha revelado?
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